jueves, 6 de diciembre de 2007

-Te acordás del chico ese, el pendejo.
-Si, si.
-Bueno, está de novio nomás, confirmado.
-Ah, claro, bueno me jor así entonces.
-Si, si, aparte tiene 22, y dicen que la ve poco.
- Ah, entonces se separa en un toque, está aburrido, mucho más no van a durar...
-Pero segurooo, en un tiempo caerá.

Y así es una conversación normal en nuestras reuniones de Aquelarre.
De repente, naturalizamos el fracaso matrimonial, así, sin tapujos y muy seguras al respecto, separamos parejas juntas hace años, destruimos hombres que no conocemos, arreglamos la vida de todos y muchas de esas veces, cuando nos damos cuenta, somos felices.-

2 comentarios:

V dijo...

lo mismo hago/hacemos con mis amigas.
Que bien contado!

Uma dijo...

ajajajja..eso es muy de mina, nosotras tambièn somos asi de detractoras jajajaja..