martes, 20 de noviembre de 2007


Cuando me levanto y siento que así no, me buscan, y nos vamos a la pista.

Empezamos el viaje los dos malhumordos, lo notamos enseguida, son muchos años.

Mientras estiramos nos contamos qué y esta vez sí, le dejo todo el mal humor a la pista y corro 4 km, y asi van diez vueltas, dos mas de las acostumbradas.
Y como por arte de algún mago del barrio, la pista me regala una sonrisa y claro está, la acepto para que así sustancialmente, mejore mi día.

2 comentarios:

Uma dijo...

ud corre maratón?..

Marineta dijo...

juajuaj...pero no...corro lo puedo...a ver si alcanzo algo interesante...